Aviones

Construyendo un preciso A-4C Skyhawk C-318 “Halcón en Malvinas”

escala 1/48

por Fabian vera © Modeler Site

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El A-4C C-318 cumplió una importante cantidad de misiones durante la Batalla Aérea de Malvinas con diversa suerte. Los días 1, 9, 21 y 23 de Mayo, pilotado respectivamente por el Teniente Paredi, el Capitán Caffaratti, el Capitán Pierini y, nuevamente, por el Teniente Paredi, participó en misiones que por diversas causas no lograron alcanzar el objetivo. El 24 de mayo, en cambio, le tocó ser protagonista de una misión que, por sus características, quedará grabada en la historia mundial de la aviación de combate.

 


En esa oportunidad, estuvo pilotado por el Alférez Guillermo Martínez quien, junto al Primer Teniente Vázquez y al Teniente Jorge Bono, se dirigieron para atacar a los buques ubicados en la Bahía de San Carlos.

En el lugar había gran cantidad de naves y los aviones concentraron su ataque en la fragata HMS Arrow de la cual se vio salir una llamarada. Durante el ataque, recibieron un nutrido fuego de artillería antiaérea de todo tipo y hasta de armas de bajo calibre y, al salir comprobaron que los tres aviones tenían una importante pérdida de combustible.

Iniciaron así, la urgente búsqueda del KC-130 reabastecedor pero al abandonar la zona del combate, volando sobre al mar al norte de la isla San Jorge, el avión del teniente Bono inició un suave viraje descendente hasta impactar en el mar sin que su piloto lograra eyectarse. Poco después, lograron ubicar al avión reabastecedor el cual, al tener conocimiento de la importante pérdida de combustible que experimentaban los aviones se acercó a las islas Malvinas para apurar su encuentro y facilitar la recuperación de los mismos. Comenzó el trasvase pero la pérdida era tal que no pudieron desacoplarse y enganchados llegaron hasta 30 millas antes del aterrizaje donde desconectaron las angueras y aterrizaron.

Los días 27 y 28, pilotado por los Primeros Tenientes Ureta y Castillo realizó otras dos salidas sin resultados concretos hasta que el 30 de mayo y comandado por el alférez Gerardo Isaac participó de la más compleja misión planificada y llevada a cabo por la Fuerza Aérea en

conjunto con aviones de la Armada Nacional, el ataque al portaaviones Invincible. El C-318, junto al C-321 pilotado por el Primer Teniente Ernesto Ureta fueron los dos aviones sobrevivientes de ese ataque.

El 8 de junio, tripulado por el Teniente Daniel Paredi, participó en una de las varias salidas de ataque durante el desembarco ingles en Bahía Agradable. La escuadrilla que integraba debía atacar a las tropas ya desembarcadas y ubicadas en la cabecera de playa. Al llegar a la zona del objetivo, la bruma y la escasa luz crepuscular reducían mucho la visibilidad no obstante lo cual, los aviones iniciaron el ataque al ubicar el blanco por los fogonazos de la artillería antiaérea que era muy intensa desde el frente y los costados. Realizaron el lanzamiento de las bombas e iniciaron la evasión facilitada por la oscuridad que les permitía ver con nitidez los misiles. El C-318 no pudo lanzar sus bombas. Nuevamente había sido alcanzado por la artillería antiaérea y debió regresar al continente conectado al reabastecedor. Este muy escueto resumen del accionar del C-318 durante el conflicto de Malvinas nos recuerda no solo la dureza del combate sino también la gran capacidad y el excelente diseño de este pequeño avión.

El 3 de octubre de 1988, el C-318 resultó destruido en un accidente en Villa Reynolds. Su piloto, el Teniente Claudio Castro logró eyectarse y salvar su vida.(Información suministrada por el Centro de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina)


La maqueta

En el 2004 Hasegawa lanzó al mercado su ya conocido A-4C pero esta vez, en una versión largamente esperada, abarcando los tipos B/C, con calcas para realizar dos aviones Argentinos correspondientes a la guerra de Malvinas.

La calidad es la clásica de los nuevos kits de Hasegawa; paneles incisos, interior bien y pozos de tren de aterrizaje con buenos detalles, dimensiones y proporciones correctas, etc. Cuando me refiero a “dimensiones y proporciones correctas”, quiero decir que el kit se ve tal como el avión, y que lo representa más que satisfactoriamente.

Superada la primera impresión llega la decepción, tomando en cuenta que el kit es una pieza presentada casi como “edición limitada”, lo primero que noté es que la antena dorsal ( provista por el fabricante en resina), es incorrecta y muestra que hubo, por lo menos una falta de investigación. Hobby Craft lanzó hace unos años los A-4C y A-4B con antenas dorsales para versiones Argentinas, aunque estas tampoco eran de formas correctas, al menos eran diferentes, algo que Hasegawa debería haber tomado como referente.

La provista por Hasegawa podría llegar a ser aceptada, por algún modelista principiante, para la versión naval.

Luego de esta introducción solo resta decir que decidí reemplazarla por el set de antenas de resina suministrado por las calcas de la firma Condor Decals 48031 “A-4B/C en la Fuerza Aérea Argentina”. Como verán en la imagen las formas difieren completamente, el set ofrece las antenas dorsales correspondientes a ambas versiones y la antena que se encuentra en la parte inferior de la cola del A-4 C, justo detrás del gancho de cola, la cual no esta incorporada por Hasegawa.

Solo las antenas del timón (semicirculares) son aprovechables, aunque en mi caso decidí por las del set de Condor, las cuales vienen en metal blanco.

La segunda decepción proviene de las calcas, aunque la calidad de impresión es la acostumbrada por la firma la cantidad de errores presentes es inaceptable. Errores “menores” como la tipografía incorrecta, con la que se presenta la palabra “ARMADA”, o los soles de la banderas (versión A-4C) o para el timón (A-4B) con bordes en negro podrían pasar desapercibidos, sin embargo la incorrecta forma de las anclas, serían inaceptables, aun para los modelistas menos conocedores.

El hecho de proveer todos los esténciles en ingles, es una aberración y muestra casi una falta de respeto por parte del fabricante, yo jamás he visto un F-15 u otro kit de la firma japonesa que represente un avión de la JAF que no posea los esténciles como corresponde, en Japonés. El hecho de no haber recabado información o no conocer las normas más básicas de uno de los aviones más conocidos del conflicto de Malvinas, conflicto este que sentó precedente en el uso de varias armas y que genero el replanteamiento de muchas estrategias, sin tomar en cuenta el respeto que ganaron ante su enemigo los pilotos que volaron estos aviones hace de este kit una inversión para coleccionistas de “artes de tapa”, la cual, también muestra falencias.

La guía de pintura es quizás lo único especifico rescatable de esta versión especial, ya que los colores se aproximan, aunque aquí también hay errores que se hubieran subsanado de haber investigado un poco más.

En conclusión, y como review rápido del kit, no vale la pena pagar la diferencia de precio que existe entre este A-4 y cualquier otra caja anterior de A-4B o C de la misma marca, ya que las piezas “especialmente” realizadas para la versión Argentina, incluidas las calcas, deberán ser descartadas convirtiéndose en un A-4 más.


Montaje y detallado

Cuando comencé a construir este modelo, fue útil la experiencia acumulada con el A-4AR, al cual le agregué los pozos de resina, Haciendo una evaluación entre los resultados y el tiempo invertido, opté por no colocar estas piezas en este modelo, por ello solo el asiento es de resina.


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