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Restaurando antiguos R/C de Tamiya... como modelos de vitrina

por Mario Covalski © 2005 Modeler Site

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Sería imposible comenzar esta nota, sin explicar que Modeler Site no está ni estará dedicado al radio control, disipando así dudas sobre nuestra salud mental y futuro. Sin embargo algunos viejos sujetos de radio control pueden ser catalogados como verdaderas maquetas de vitrina, este es el caso de los primeros R/C de Tamiya ofrecidos durante el final de los 70, y principios de los 80. El objetivo de esta nota es compartir mi experiencia, con el no iniciado, restaurando estas piezas de colección, con una pequeña introducción acerca de las mismas. Si usted encuentra esta nota interesante le aconsejo navegar la red, hay mucha y buena información acerca de estos modelos, al final de la nota hay interesantes vínculos.

 


Acerca de los primeros RC de Tamiya

No es posible decir que Tamiya inventó el modelo de auto todo terreno radiocontrolado, pero después que Tamiya presentó su Rough Rider nada fue igual.

No quiero extenderme en la historia de los primeros modelos de Tamiya, para todo terreno, sin embargo lo que llamaba poderosamente la atención era la forma en que buscaban copiar la realidad, así el Rough Rider y el Sand Scorcher fabricados en 1979 eran “copias” de los buggies utilizados en la dunas de Baja California en Estados Unidos, con las adaptaciones lógicas necesarias para convertirlos en modelos a escala, y operados a control remoto.

Por aquella época abundaron los autos de pista, sport, Fórmula 1 y 2, pero el primer pickup vería la luz en 1981, el Ford F150 ranger, un chasis que poco tenía que ver con el sujeto que representaba la carrocería, era el chasis del Sand Scorcher con una carrocería de pickup, estando el chasis en escala 1/10 y la carrocería en 1/12.

Ese mismo año Tamiya presenta un pickup para radio control, en el cual había estado trabajando durante los últimos 3 años, el Toyota Hilux, en escala 1/10, con un chasis de metal, y suspensiones, cuyo diseño (con las lógicas modificaciones) fue tomado del vehículo real. Además el modelo incluía una caja de cambios de 3 velocidades, accionada por uno de los servos del equipo de radio control, y muchas otras interesantes características, como tracción en las cuatro ruedas y ruedas delanteras con cubos ajustables para fijar la tracción o dejarlas correr libremente, como el verdadero Hilux.

Si esto era poco, Tamiya ofrecía el primer regulador de velocidad electrónico, pero de accionamiento mecánico, o sea que necesitaba otro servo del equipo de radio para ser accionado.

El Hilux fue también novedoso en cuanto al equipo de radio control que requería, mientras todos los vehículos terrestres radio controlados requerían solo dos canales, el Hilux necesitaba tres: para la dirección, el variador de velocidad, y la caja de cambios. Esto convertía a este “juguete” en algo costoso, ya que los equipos de 3 y 4 canales estaban reservados para los aviones y planeadores.

Tamiya desarrolló una batería especial de 6 V y 4000 mA (cuando lo común era 6V y 1200mA) que le permitía una autonomía de 30 minutos de marcha, sin necesidad de ser recargada.
A pesar del éxito del Hilux desde el punto de vista de lo grandioso del sujeto, fue un fracaso en términos de utilización como un juguete de radio control, adolecía de errores de diseño que lo convertían en algo aburrido, y en general no era usado más que algunas horas, y si se quería abusar de el, como un todo terreno, terminaba con alguna parte vital rota.

Sin embargo la idea había capturado la imaginación de Tamiya y de los modelistas y en 1985 Tamiya ofreció el Bruiser, un modelo menos a escala pero que corregía los defectos básicos de su hermano, la suspensión era más blanda, la caja que albergaba al equipo de radio estaba mejor diseñada, el chasis era más robusto, y el venerable motor Mabuchi 540 era reemplazado por un modelo 750 con más torque. Las ruedas pasaron de intentar copiar las reales a ser un tamaño gigante sólo visto en muy pocos vehículos de verdad, personalizados, por supuesto.

Como es común a la mayoría de los fabricantes Tamiya ofreció la última versión de sus pickups de 3 velocidades, un Bruiser levemente modificado llamado Mountaineer, fue a mediados de los 90....y aún los entusiastas siguen esperando el próximo modelo.


¿Porque la mayoría de estos modelos son piezas de colección?

Cualquier kit de plástico es susceptible de ser reeditado, inclusive aunque la fabrica que los ofreció originalmente haya cerrado. Sin embargo, y esto es algo no dicho pero que todos saben, Tamiya no volverá a editar viejos modelos radiocontrolados, no podrían competir con la tecnología actual, ya no tendrían un valor monetario significativo, y probablemente el costo de realizarlos sería mayor que el de venta, así se convierten en piezas de colección, y un kit de Hilux de 1981 que costaba originalmente unos US$400 hoy puede venderse en eBay en US$ 2000-2500, un modelo armado, con poco o sin uso puede venderse en 1200-1500 y uno con mucho uso alrededor de US$600.

Es raro ver que alguno de estos modelos sean comprados para armar, generalmente se coleccionan, y si están armados, raramente se usan y sólo son una pieza de colección en la vitrina de un entusiasta.

Como comprar un kit es inalcanzable para la mayoría de nosotros (cuando raramente aparecen en venta), es común comprar un usado, y restaurarlo a una condición, como si recién hubiera sido armado de la caja, tratando de respetar al máximo la originalidad de las partes.

Al final de esta nota comentaré acerca de donde conseguir los repuestos necesarias, en caso de necesitarlas, y un modelo en si mismo para iniciar una restauración.


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